SOY TUYA, cuando quieras y donde quieras.
Esa es al frase correcta.
En cualquier momento inesperado y sin pedir permiso,...
Mientras escribes sentada en el pc, llegar desde atrás y besarte mientras con una mano fuerzo tu cabeza hacia atrás, y con la otra estrujo tus tetas o te abro las piernas para frotar tu coño.
En mitad de la noche, despertarme y abrirte las piernas, mientras te despiertas confundida y clavarte la polla sin más, sin tiempo a comprobar quién te está follando.
Mientras cocinas, empujarte sobre la encimera, abrirte la piernas desde atrás y meterte un par de dedos en el coño justo antes de clavártela, como a ti te gusta, desde atrás y con fuerza.
O en cualquier momento inesperado donde elija usar tu cuerpo para mi placer.
Donde quede claro que, libremente y por amor, ELIGES regalarme el poder de dominarte en el sexo.
A veces sucederá cuando tengas ganas de entregarte, y dirás SOY TUYA, CUANDO QUIERAS Y DONDE QUIERAS.
A veces sucederá sin esperarlo, y decir un NO POR FAVOR, solo será una morbosa manera de follarte con más vicio, mientras simulamos que te estoy forzando.
Y si la situación no es de tu agrado, o no es el momento apropiado, la palabra de seguridad es ROJO, como un semáforo que te obliga a parar.
Un buen dominante llegará pocas veces a una situación donde se use esa palabra.
Y un buen sumiso usará esa palabra solo en caso necesario, sin hacer un uso caprichoso de ella.
Dicho esto...
SIGAMOS JUGANDO.
Comentarios
Publicar un comentario